NATURALEZA
Darwin lo describió en Chiloé y por más de un siglo se creyó que solo vivía en la isla. Hasta que apareció en Nahuelbuta. Quedan menos de mil.
En diciembre de 1834, durante el viaje del Beagle, Charles Darwin recogió en Chiloé un pequeño zorro oscuro que no se parecía a los del continente. Más de un siglo y medio después, ese mismo zorro dio una sorpresa: también vivía en la Cordillera de Nahuelbuta.


El zorro de Darwin (Lycalopex fulvipes) es más chico y oscuro que la chilla o el culpeo. Pesa entre 1,8 y 4 kg, tiene patas cortas, cabeza ancha, pelaje gris y negro con tonos rojizos y una cola corta y tupida.
Durante mucho tiempo se pensó que era una variedad del zorro gris. Los estudios de ADN de 1996 confirmaron que es una especie propia.
Por más de 150 años se creyó que era exclusivo de Chiloé. En 1990 se confirmó una población en el Parque Nacional Nahuelbuta, a cientos de kilómetros de la isla.
La explicación más aceptada es que se trata de un relicto de la última glaciación: cuando el nivel del mar estaba más bajo, Chiloé y el continente estaban unidos. Al retirarse el hielo, el zorro quedó en dos refugios separados. Las poblaciones de Nahuelbuta y Chiloé hoy se diferencian en cerca de un 2 % de su ADN.
La evaluación de la UICN de 2016 estimó unos 639 adultos en total: cerca de 412 en Chiloé y apenas 227 en el continente, casi todos en Nahuelbuta y sus alrededores. Está clasificado En Peligro.
Es un omnívoro oportunista: come insectos, pequeños roedores, aves, reptiles, frutos y semillas. En Nahuelbuta se ha visto que caza ratones de bosque e incluso al monito del monte. Es más activo al atardecer y antes del amanecer, y evita las zonas donde hay perros.
Verlo es raro, pero en nuestras salidas al amanecer y al atardecer en Nahuelbuta caminamos justo por su territorio, en las horas en que más se mueve.
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